Hay aprendizajes que no terminan cuando concluye una formación. Se quedan y, poco a poco, transforman nuestra manera de mirar y de acompañar.

Para nuestro equipo del Centro de Atención Temprana, compartir estos espacios de reflexión con profesionales que ponen en el centro a las familias ha sido una oportunidad para detenerse, hacerse preguntas y revisar prácticas.

Gracias a Carmen y a todo el equipo de ReCREA por hacerlo posible, por ayudarnos a recordar que acompañar no siempre significa tener respuestas, sino saber preguntar, escuchar, esperar y confiar en las capacidades de cada familia.

Y gracias, especialmente, a las familias que generosamente han compartido sus experiencias y nos han permitido seguir aprendiendo desde sus realidades y experiencias.